martes, 1 de julio de 2014

Reseña: O’Donnell Guillermo "Acerca del Estado en América Latina contemporánea: Diez tesis para discusión".


O’Donnell Guillermo "Acerca del Estado en América Latina contemporánea: Diez tesis para discusión". En: La democracia en América Latina contribuciones para el debate Hacia una democracia de ciudadanas y ciudadanos. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), 2004

O'Donnell (1936-2011) politólogo de la Universidad de Yale y académico del Instituto Kellogg de Estudios Internacionales- Universidad de Notre Dame, se dedicó al estudio de los regímenes burocrático- autoritarios, a partir del análisis de las dictaduras en Latinoamericanas. Además, indagó sobre la teoría democrática, sus transiciones y su consolidación en América Latina. Para él la teoría democrática exige modificaciones para el estudio de las nuevas democracias. Una primera versión de esta publicación surge posterior a la crisis económica de 2001 en Argentina, donde se desarrolla analíticamente puntos críticos de la crisis de la democracia de este país. En el marco del proyecto del PNUD sobre los desafíos de las democracias en América Latina, O'Donnell indaga sobre el estado de la democracia en la región, reflexionando en torno al deterioro de la ciudadanía. Además, menciona que las desigualdades extremas son incongruentes con los derechos y la ciudadanía en el marco de la democracia[1].

Dado que la democracia en Latinoamérica, luego de más de 20 años de régimen democrático, no ha fortalecido el rol de la ciudadanía, ante la falta de reconocimiento de los derechos y por consiguiente la democratización[2] de la sociedad aún está pendiente, por esto la problemática planteada es: ¿Hasta qué punto el fortalecimiento del sistema legal del Estado y de las instituciones del régimen democrático y la democracia, es determinante para la consolidación de un Estado Democrático de Derecho en América Latina? 

 La relación del Estado con el régimen democrático y a su vez con la democracia es compleja, debido al lento desarrollo que subyace en la legalidad, incidiendo en la insuficiente contribución a la democratización de la sociedad, sin embargo, el Estado se posiciona como actor fundamental para el funcionamiento de la democracia y como eje en la superación de los problemas y los desafíos con el fortalecimiento de cada dimensión del Estado para la consolidación del Estado Democrático de Derecho.


 I- La relación del Estado con el régimen democrático y a su vez con la democracia es compleja, debido al lento desarrollo que subyace en la legalidad, incidiendo en la insuficiente contribución a la democratización de la sociedad


a-       Exigua articulación en materia legal del Estado, la democracia y el régimen en la democratización de la sociedad. 


El Estado es el ámbito donde se toman e implementan las decisiones en nombre del interés común dentro del territorio, a través de representantes electos democráticamente. No obstante, la democracia representativa al no ofrecer canales de participación transparentes y suficientes, ni garantías en los procesos democráticos, surgen otros canales que influyen sobre las decisiones y omisiones del gobierno y las burocracias, favoreciendo los intereses particulares, relegando los intereses de la ciudadanía. La pregunta que se plantea el autor en este mismo sentido es: ¿En qué grado posan efectivamente en esas decisiones y omisiones, los insumos provenientes del régimen y sus instituciones representativas en relación con otros insumos? En consecuencia se genera una limitada ampliación de la agenda pública y en las respuestas a las demandas sociales. Es así como el régimen deteriora la estructura del Estado, ante la incipiente expansión de la democracia. Por esta razón, se deteriora la eficacia, la efectividad y la credibilidad de los Estados y los gobiernos electos.

 
b-      Implicaciones en la democracia a causa del bajo nivel de eficacia, efectividad y credibilidad en el Estado
Frente a la definición de Estado[3] propuesta por O’Donnell, él  incluye 3 dimensiones: el sistema legal, la burocracia y la identidad, aún incipientes, en el desarrollo de los Estados en Latinoamérica. El sistema legal no logra extenderse efectivamente a todo el territorio, ni a todas las relaciones sociales ni garantiza los derechos. Así mismo, el régimen democrático, posee falta de recursos y de transparencia. La burocracia[4] en su conjunto es ineficaz y su desempeño no cumple con las responsabilidades legales y con la prestación de servicios, además de desconocer el derecho de la igualdad. Por último, no hay credibilidad en el Estado como realizador del bien común, ni como foco de identidad colectiva o de un "Estado para la nación", por lo tanto, el Estado no se ensancha[5], es decir: no  amplia y garantiza los canales de acceso al poder. Lo anterior conduce a "la escasa capacidad para democratizar las sociedades", entre otras cosas, ante la eliminación de agencias, la persistente desigualdad y el desconocimiento de los derechos.


II- El Estado se posiciona como actor fundamental para el funcionamiento de la democracia, y como eje en la superación de los problemas y los desafíos con el fortalecimiento de cada dimensión del Estado para la consolidación del Estado Democrático de Derecho


a-    El Estado como actor fundamental del funcionamiento de la democracia.

O’Donnell pone sus expectativas en un Estado fuerte (Eficaz, efectivo y creíble) para extender la democracia en favor de quienes son excluidos[6] de sus derechos, mediante la proyección de su legalidad sobre múltiples relaciones sociales. La conexión entre el sistema legal y la burocracia suponen generar, para la población, un bien público. Por su parte, la identidad reafirma "un Estado para la nación" invitando al reconocimiento generalizado de un "nosotros" en la creación de una identidad colectiva por encima de los conflictos sociales evitando manipulaciones autoritarias. En ese proceso, el Estado es más ancho y más fuerte, es decir, como promotor de ciudadanía[7], incluyendo el reconocimiento de los derechos colectivos de minorías, de los excluidos mediante un fuerte sistema legal, de esta manera el reconocimiento de la ciudadanía[8] se hace progresivamente. 

 
b- Los desafíos para la consolidación del Estado Democrático de Derecho.

 La discusión de la democracia en América Latina plantea desafíos como: forjar una mayor receptividad de los intereses de la sociedad por parte de los gobiernos democráticamente electos. Esto se logra al eliminar los factores que convierte al Estado en "débil y angosto". Una primera acción es ampliar la agenda pública, el fortalecimiento del Estado al seguir estrategias para desafiar, administrar o aliviar los imperativos de la globalización. Además de solucionar la fragmentación y desigualdad de las sociedades al extender la legalidad homogéneamente. A partir de esta base legal se busca entablar un Estado Democrático de Derecho; es decir, un tipo de Estado que, además de las garantías de previsibilidad y debido proceso del primero, consagre efectivamente los derechos de la ciudadanía.

 
Conclusión
La consolidación del Estado Democrático de Derecho es un proceso que resuelve en su mayoría los problemas de la democracia, sobre la base de que la legalidad es la garantía de los derechos a los ciudadanos. La fortaleza del Estado es el factor inicial que debe responder a una dinámica externa luego de fortalecerse en las 3 dimensiones: el sistema legal  la burocracia y la identidad. Esto resuelve las preguntas planteadas por O'Donnell sobre ¿Para que el Estado? Y ¿Para quién? Según el autor el Estado para la democracia y para la ciudadanía.  




[1] Preocupación resultado de la III Cumbre de la Unión Europea y América Latina y el Caribe 2004 en Guadalajara.
[2] Proceso de desarrollo de las instituciones sociales liberales que conducen al fortalecimiento de la sociedad civil.
[3] Un conjunto de instituciones y relaciones (la mayor parte de estas sancionadas por el sistema legal de ese Estado) que normalmente penetra y controla el territorio  y los habitantes que ese conjunto pretende delimitar geográficamente.
[4]Es el lado organizacional del estado está ordenado burocráticamente. Burocrático son las relaciones sociales de comando y obediencia jerárquicamente organizadas de acuerdo con reglas formales y explícitas               
[5]El Estado se amplia para acoger los derechos de toda la ciudadanía inclusive los se los sectores populares más desprotegidos.
[6] Los más excluidos son los sectores populares, quienes no se les reconoce sus derechos.
[7] Por un lado la ciudadanía está implicada por el régimen democrático y por el derecho de votar, ser elegido y en general tomar parte en diversas actividades políticas. La otra cara de la ciudadanía –derivada de la nacionalidad– es un estatus adscriptivo, obtenido pasivamente, por el mero hecho de pertenecer, ya sea por jussolis o jussanguinis, a una nación.
[8] En las luchas que diversos sectores emprendieron por el pleno reconocimiento de su derecho a ambas ciudadanías, el Estado fue fundamental.

No hay comentarios: