jueves, 3 de julio de 2014

Reseña: Robert D. Kaplan. "La Venganza de la Geografía, lo que el mapa nos habla de los próximos conflictos y la lucha contra el destino"


Robert D. Kaplan. "La Venganza de la Geografía, lo que el mapa nos habla de los próximos conflictos y la lucha contra el destino." Ed. Random House, New York, 2012. Traducido al español por Laura Martin el 2013 en Barcelona, España. Páginas 379

Robert D. Kaplan es un periodista norteamericano experto en política exterior, trabajó en el Departamento de Defensa de EE.UU. como asesor. Actualmente es analista geopolítico de Stratford y escritor de 14 libros sobre asuntos internacionales. Igualmente con sus trabajos ha generado polémica y debates en la opinión pública y la comunidad científica. The Revenge of Geography vislumbra aspectos de la antigüedad para esclarecer algunos hechos del siglo XXI e identificar cambios y continuidades en los desenlaces de los conflictos vigentes. Se publicó una primera versión del texto en 2009 en la Revista Foreign Policy y en el 2012 se publica el libro, se caracteriza por un sentido metafórico y el uso de conceptos geográficos a la vez que relata anécdotas de sus viajes por diferentes lugares (Kaplan, 2011).

El texto ofrece una importante visión sobre la trascendencia de la geografía para la geopolítica, la cual se convierte en indispensable para el fortalecimiento de la política exterior de los Estados y su pertinencia en el aprovechamiento de las ventajas que ofrece y que deben maximizar sus beneficios y oportunidades frente a otros Estados.

El contexto de la obra plantea el surgimiento de una era proclive a cambios a nivel global donde ciertas estructuras se ven alteradas ante hechos relevantes como el atentado del 11 de septiembre, el cual marcó el inicio de un nuevo orden mundial trazando un objetivo: la guerra contra el terrorismo y la consecuente intervención de EEUU en Asia. Por su parte, un nuevo panorama político en Medio Oriente se dibuja con el advenimiento de la Primavera Árabe, repensando la conformación de fuerzas sociales a partir de las redes sociales. Kaplan comprende estos acontecimientos del siglo XXI para efectuar una importante proyección sobre el futuro de los problemas actuales, definiendo unos roles y fortalezas en el escenario internacional a nivel territorial.

En el escenario económico sucede lo mismo con la crisis financiera de 2008, en la cual se definen unas relaciones problemáticas provenientes de contextos anteriores, ante la formación de dichos Estados y el avance de algunos de ellos que fueron el resultado de condiciones particulares de desarrollo económico, social, político y territorial. En Asia surge una tendencia importante de avance económico y tecnológico, particularmente en China quien se revela como el gran territorio quien lidera una dinámica favorable de crecimiento en la economía mundial. Esto es prueba del avance y el retroceso de unos escenarios y de ciertos actores internaciones frente a otros.

Finalmente, en la actual era de la información los avances tecnológicos y la mayor conectividad global modifican la visión del espacio, replanteando asuntos de soberanía y fijación de fronteras ante la posibilidad de sobrepasar los límites y la inmersión de la sociedad en una lógica más global debilitando las barreras de las fronteras artificiales. Por consiguiente, la percepción de la geografía cambia ante la nueva dinámica mundial, las nuevas tecnologías “parecen haber disuelto el espacio geográfico” (Ortega Valcárcel, 2000), lo que a su vez aísla a la geografía como estrategia en las políticas y acciones exteriores de los Estados al ser irrelevante. De acuerdo a Mackinder, “la geografía puede ser vencida a través de la innovación tecnológica” (Kaplan, 2012). En su texto “el Pivote Geográfico”, Mackinder, afirma que la tecnología ha avanzado para poder contrarrestar el poder terrestre con el desarrollo del poder marítimo y aéreo.

Kaplan relaciona el concepto de geografía con la “descripción de la tierra”, por el contrario, los imaginarios sociales lo asocian a problemas relativos a la imposición de límites o destrucción. De esta manera, el autor pretende demostrar como: “las fuerzas de la cultura y la geografía prevalecen, debido a la relevancia de la geografía vista desde los acontecimientos actuales y su posición determinante en las decisiones”. El texto de la venganza de la geografía, busca proyectar esa necesidad de la geografía en el futuro con el fin de relacionarlo con el éxito o el fracaso que implica el no tomar medidas que den cuenta de las características particulares para cada territorio. Spykman, afirma que: “La geografía es el factor más poderoso en las relaciones exteriores de los Estados porque es lo más permanente.” (Kaplan, 2012)

El texto se divide en dos secciones, en la primera parte predomina la discusión sobre la relevancia de la geografía. Según Kaplan, la geografía se constituye en una herramienta para la prolongación o limitación del poder del Estado en el marco del realismo en el escenario internacional. Así mismo, los aportes teóricos elegidos por Kaplan, provienen de autores clásicos de la geopolítica quienes desde sus perspectivas caracterizan espacios geográficos como futuros centros de poder: Mackinder proyecta el Heartland como “el gran continente que algún día se une para formar un único dominio” y Spykman hace referencia al Rimland, donde una parte lo constituye Medio Oriente, “lo que se conoce como la periferia en el modelo de Mackinder”.
Kaplan trata en esta primera parte el tema de las fronteras como factor fundamental en la protección de los territorios y de las culturas, sin embargo la división artificial complejizan más la situación cuando estas no coinciden con la repartición natural, la cual no podrá resistirse a ningún otro tipo de fronteras, lo que las hace frágiles. Como ejemplo, menciona que la diversidad existente en Europa Central corresponde a una dinámica de poderes que no responde a los límites naturales.

La venganza de la geografía nos remite al paradigma del realismo de Morgenthau, los conflictos se desencadenan entre Estados cuando no se mantiene un equilibrio de poderes, siendo la geografía el primer factor de desigualdad y disgregación sobre todo cuando se pretende dominar por encima de las fronteras naturales y culturales.
La segunda parte relata el presente y el devenir de Europa, Asia, China, Oriente Medio, India y EEUU-México. La discusión trasciende sobre espacios geográficos determinados estableciendo atributos físicos en cada caso que podría beneficiar o perjudicar dichos espacios si no actúan adecuadamente. No obstante, las divisiones naturales en su mayoría no coinciden con la cultura ni los recursos minerales, pero, pocas veces corresponde con los límites artificiales, representando un verdadero desafío para los Estados en materia de cohesión y producción de arreglo sobre los recursos.

De igual manera, la cultura es un aspecto que se disuelve en esquemas territoriales, políticos y económicos, es decir, como estructuras homogeneizantes son insostenibles en el tiempo y es probable que entren en crisis. Para ello, Kaplan presenta nuevas estructuras que reafirman las fuentes de identidades locales, étnicas y religiosas, en relación a unidades geográficas más reducidas dando cuenta de las dinámicas específicas.

Metodológicamente, Kaplan aporta la perspectiva de geopolíticos como Mackinder, Spykman, Mc Neil, Hodgson y F. Baudel para justificar su propuesta, la cual, fundamenta adecuadamente al favorecer una serie de debates entre los autores. Así mismo, Kaplan exacerba las características pasadas y presentes de los territorios y sus instituciones para crear un escenario prospectivo donde demuestre los futuros desenlaces de los conflictos, dando por hecho que el apoyo fundamental de los Estados será la geografía. La prospectiva de Kaplan toma en cuenta los factores del entorno dinámico lo que hace aún más difícil tener completa certeza sobre que podría afianzarse en el futuro.
A continuación se exponen los puntos más relevantes para Kaplan sobre la importancia de la geografía, lo cual amplia la concepción que tenemos sobre la misma, la pertinencia en la actualidad y su relevancia para el Estado y la política exterior:

La reivindicación del rol de la geografía inicia con el debilitamiento de las fronteras artificiales, por ejemplo con la caída del muro de Berlín, como aquella manifestación clara de la división artificial del territorio, es evidencia de la inestabilidad de las fronteras producto de la acción humana que obedece a unos factores políticos y sociales. Sin embargo, la perpetuación de la geografía en el tiempo y en la realidad de los Estados contribuye a una mayor acogida de este contexto geográfico para aplicarlo sobre la política exterior.

La debilidad de las fronteras artificiales de manera automática posiciona a la geografía como parte del fortalecimiento en materia de política exterior con el propósito de mantener una fuerte institucionalidad que le permite al Estado mantener una posición más estable con la inclusión de espacios geográficos relevantes. Según Karl Haushofer “La política exterior está vinculada al espacio vital del Estado, en el que este se ha desarrollado y es su primer deber mantenerlo. La geopolítica debe de ser, ante todo, una herramienta para construir una política exterior eficaz, que ha de ser transmitida al pueblo para afianzar la construcción del Estado.” (Haushofer, 2012)

Difícilmente los intereses de los Estados y la tendencia de dominar para los realistas como Morgenthau, “los conflictos no se pueden evitar porque son inherentes a las interacciones entre Estados y por lo tanto la geografía revela los objetivos de un gobierno” (Kaplan, 2012). En este apartado, la geografía refleja todas aquellas acciones organizadas desde el Estado, con el fin de proteger sus intereses o defender su territorio. Según Michael Foucault “el control del espacio ha sido una preocupación de los Estados nacionales, regionales y locales. La configuración de espacios regionales sirvió de mecanismo para la adecuación del control de los pueblos” (Castro, 2008).
La geografía es sinónimo de limitaciones y barreras para la acción del Estado, sin embargo, según el texto de Kaplan la maniobra es amplia. Podemos relacionar esto con lo que dice Mackinder acerca de si se maniobra con respeto la geografía puede lograrse un mayor resultado. Al igual con la política exterior, si esta posee los elementos indicados puede ampliarse el margen de maniobra.

En conclusión, la geografía se reivindica en el texto de Kaplan, ya que la presenta como fundamental en la acción del Estado, es por esto que la geopolítica también juega un papel importante en el tema de las estrategias. Estoy de acuerdo con la relevancia que toma la geografía constituyéndose en un campo necesario, además que las fronteras naturales se funda en un verdadero marco de acción duradero y estable. En el siglo XXI a pesar de los avances tecnológicos, continúa siendo la base para la política exterior ya que esta se incluye en el control que se realiza sobre el territorio.

Finalmente el espacio geográfico no debe constituirse en un fatalismo aunque en ciertos territorios este no les favorezca por sus características poco aptas para ejercer dominación, todo depende de las maniobras del Estado, quien tiene un margen de dominio importante así como se menciona en el texto de Kaplan, por lo tanto los límites no son definitivos.

Bibliografía
  • Castro, E. (2008). Michael Foucault Perspectivas contemporáneas alrededor de su obra. Bogotá: Universidad Libre.
  • Haushofer, K. (2012). Fundamentos Geográficos de la Política Exterior. Geopolítica.
  • Kaplan, R. (2012). La Venganza de la Geografía. Washington: Ramdom House.
  • Ortega Valcarcel, J. (2000). Los horizontes de la Geografía. Ariel
  • Rev. Herodote, (1976) Preguntas a M. Foucault sobre la geografía, n.° 1, primer trimestre.

No hay comentarios: