domingo, 20 de julio de 2014

Reseña: El estado colombiano ¿Crisis de modernización o modernización incompleta?

"Francisco Leal ha dedicado 40 años al estudio de la realidad colombiana, es uno de los analistas más reconocidos del país, sus aportes son esenciales para entender la convulsionada historia política de Colombia, ha dejado plasmada su trayectoria investigativa en más de 50 publicaciones, entre artículos y libros, varios de ellos premiados. Sus lúcidos aportes son el fruto de una mirada construida desde la experiencia. En el texto “El estado colombiano ¿Crisis de modernización o modernización incompleta?” Plantea las condiciones de estabilidad política y económica que convivieron siempre con una marcada violencia, característica que se ha mantenido con el avance del siglo XX."

El texto de Leal hace referencia a la formación y consolidación del Estado capitalista, en medio del régimen frentenacionalista, que además impulso el monopolio del partido liberal y conservador en el poder. También el texto hace un recorrido desde mediados del siglo XX con el Frente Nacional y el prolongado acuerdo entre los dos partidos. A la vez , identifica los obstáculos de la participación política, lo que fue determinante para el posterior debilitamiento del Estado. Además de los fenómenos emergentes luego de culminado el Frente Nacional en donde el narcotráfico y el clientelismo marcaron la situación política del momento hasta 1990.

La hipótesis que autor quiere mostrar en el contexto de la formación de Estado capitalista en Colombia, con su modernización y su crisis es: se plantea la subordinación estructural y de largo plazo del desarrollo político, con respecto al económico, con racionalidades distintas pero complementa­rias, los sistemas político y económico dominantes han mantenido su estabilidad, en deterioro del avance de las formas económicas subsidiarias y de la estabilidad de las expresiones políticas subordinadas, además el Estado ha sostenido una tendencia antintervencionista, tanto en lo económico como en lo político. Pero ha habido una activa intervención estatal cuando se pone en peligro la estabilidad del sistema económico y político, o la de los privilegios esta­mentales, con el tema del clientelismo y el apoyo estatal a los oligopolios en la crisis financiera, todo esto en paralelo al bloqueo de la participación y posterior multiplicación de la violencia que ha sido el resultado más visible del proceso de modernización[1].

En el siglo XX, la modernización en Colombia fue llevada de la mano con el auge de la economía, ya que los grupos dominantes económicamente han sido los forjadores de esta, para que esté a favor de su beneficio, en este orden de ideas, se hace indiscutible con distintos hechos importantes, como los crecientes ingresos cafeteros por el aumento de los precios del café en el mercado internacional, la indemnización norteamericana por la venta del canal de Panamá y el aumento de los empréstitos en la época de los veinte, todo esto conforma "un clima de modernización", en favor de los sectores más poderosos.

Sin embargo en momentos de desestabilización política y económica se buscaron soluciones favorables para las partes que se veían en peligro de ser afectadas y por otro lado, también hubo decisiones que desde el gobierno afectaban dicha armonía que necesitaban ser cambiadas totalmente, para luego ser adecuados al beneficio de las clases dominantes económicamente. Estos son los argumentos que a continuación serán desarrollados con cada uno de los escenarios que se dieron en Colombia durante la presión bipartidista y el provecho de las clases económicas.

 Estos hechos se materializaron en la presidencia de López Pumarejo que en búsqueda de una igualdad social para los más desfavorecidos, por medio de reformas que se dieron en la llamada “Revolución En Marcha”  en la cual una de las condiciones fue la obligación para los grandes terratenientes a convertir el campo en una gran empresa capitalista cuya productividad pudiera suplir las necesidades de materias primas de la industria y a la vez colaborar en el progreso de los desprotegidos por el monopolio de las tierras en aras de cumplir con la función social de la propiedad. Todo esto amenazaba la estabilidad y los intereses económicos de la sociedad capitalista y termino fracasando ante la reacción de los sectores que mucho tenían que perder con estas transformaciones.

Un cambio institucional fue lo que se buscaba con el establecimiento del Frente Nacional, ya que para los ojos de la población el cambio era para que el Estado estuviera en la capacidad de responder a las demandas de una sociedad en proceso de modernización, sin embargo siempre estuvo marcada por el privilegio de las clases dominantes y la falta de regulación para las mismas. 

El cambio institucional se logro con el pacto político entre el bipartidismo este se tradujo en el gran acuerdo del Frente Nacional. No obstante se evidenciaron los obstáculos para la consolidación de una economía social, ya que las políticas sociales no tuvieron éxito al romper con los patrones de concentración de capital e ingreso que le dan continuidad a la acumulación sostenida de capital y a los privilegios terratenientes. El ejemplo más sobresaliente es el del fracaso de la Reforma Agraria promulgada en 1961, esta se frenó debido a acuerdos que se hicieron para evitar afectar los intereses en juego con la desconcentración de la tierra. Todo esto repercutía en una sociedad regionalizada, fragmentada, rural y parroquial.
Otro punto importante para resaltar la supremacía del poder económico y político fue cuando se vieron amenazados por la ANAPO que en las elecciones de los 70’s obtuvieron una gran votación y esto significaba un posible desplazamiento del bipartidismo, con esto se tomaron medidas para una “estabilización política y mantenimiento en el poder de la misma, como la profesionalización de la clase política y el clientelismo que fueron barreras utilizadas para crecer dentro de la administración y encerrarse en sí misma para perpetuarse[2], de otra parte durante el Frente Nacional se manifestó la fortaleza del Estado con el crecimiento de la burocracia y sus recursos, pero esta fue irrumpida por la violencia que cada vez veía tomando más fuerza, poniendo en peligro toda estabilización mantenida desde el poder.  

Por la dificultad de obtener un espacio estable de participación política y social, la vía guerrillera constituyo en la forma de acceder a la participación política negada por el sistema. Todo esto se debió a primero la debilidad del Estado que se derivo de su incapacidad para generar mecanismos y fuerzas de consenso y segundo por la resistencia de un sistema político a ampliar la representación y la participación política que con frecuencia atacaba represivamente, alimentando la violencia con el uso de las instituciones militares. Sin embargo, los que seguían tomando cada vez más fuerza fueron las clases económicas. “A la economía le va bien al país le va mal”[3], demuestra una fuerte tendencia hacia un crecimiento económico y un declive social.

 Con el tiempo se vio el aislamiento del bipartidismo en la escena política y el aumento de la influencia política directa de los gremios dominantes de la economía que ya hacían presencia en la administración. Cada vez se tornaban más poderosos, al tiempo que en la presidencia de Betancur, la estabilidad económica se volvió un tema importante en la agenda, con la crisis financiera del momento, que para frenar el deterioro de la economía, se utilizaron recursos estatales para la tranquilidad de los poderosos dueños de los bancos. Demostrando los privilegios de los grupos económicos dominantes. Que sin duda fueron reforzadas desde un escenario internacional en el que presionaba al Estado para dar paso a las políticas neoliberales.

Sin duda continuaba la violencia desde las bases, abogaban por encontrar beneficios para sus necesidades, esto demuestra la acentuada desigualdad que se vivía en el país, las clases sociales, protestaban y amenazaban con paros de no ser escuchadas, sin embargo siempre quedo en evidencia la manipulación de la población que con el Estado de sitio, se quería aplacar estos focos de agitación. De otro lado, en la presidencia de Betancur, se busco experimentar con la paz, pero esto termino con el bajo interés de la clase política que “le saco el cuerpo a la responsabilidad de asumir los problemas de la agitada sociedad, con excepción de los que tuvieran que ver con los beneficios clientelistas”[4]

Lo anterior constituye la falta de intervencionismo estatal en asuntos que no afectaran sus intereses políticos y económicos, ya que su intervención solo se dirige para salvaguardar a los gremios económicos de las crisis. Por último, con la convocación a Asamblea Constituyente se pensó una nueva constitución en la cual influirían distintas fuerzas políticas del país, sin embargo, esta tuvo una seria de contratiempos, ya que un encuentro de este tipo nunca antes se había dado y los que tenían ventaja, la utilizaron para manipular lo que se pensaba era una nueva etapa en el país, ya que se sostiene que fue improvisada. “sobre esta base, comenzó un atropellado proceso de conformación institucional de fuerzas”.

El énfasis de Leal Buitrago demuestra la primacía y el posicionamiento de los gremios económicos a partir de "la danza de los millones", tomaron fuerza y se mantuvieron en el poder con su vasta influencia, aprovechando la debilidad del Estado que debía mantener un control social en beneficio de los gremios. Finalmente la clase política controlaban la agitación social con la violencia militar, para no ahondar en más esfuerzos, ya que estos eran exclusivos para la estabilización de las crisis económicas, esto fue en términos generales la cimentación de un estado capitalista,  que la única concepción sobre lo público era construida desde lo económico.

Por otro lado, todos los problemas que se dejaron de solucionar, como la reforma agraria y el conflicto guerrillero todavía continúan inconclusos, acentuando aun más el caos social y la desigualdad, ya que los grandes latifundistas cada vez son menos, pero con mayor cantidad de tierras y con la falta de reforma agraria, esto ha ocasionado la ausencia de oportunidades en el campo y el posterior desplazamiento a las zonas urbanas donde las oportunidades laborares continúan escaseando, generando un problema cíclico que desde los altos mandos del país no se ha querido solucionar por temor de que lo social tome impulso fuerzas capaces de derrocarlos.

 Por otro lado, el autor ha dejado claro, la falta de legitimidad que ha marcado la gran mayoría de los gobiernos luego de haberse posicionado el frente nacional en el poder, es importante establecer que el recorte y la estrechez de los canales de participación y la manipulación del sufragio por parte de los gremios, con esto se deduce que estos últimos, las clases dominantes, han sido los únicos con el poder de instaurar y poner al mando en los cargos de elección popular el mas conveniente y útil para sus interés y esto se pone en evidencia con los gobiernos presidenciales que apoyaron la apertura económica y  encontraron en el reformismo la manera de privatizar todo a favor de los oligopolios con el sustento de separar del Estado el servicio prioritario para que lo detenten los privados. Claro está que las presiones de organismos internacionales y del mismo país del norte han intervenido de manera que esto sea un hecho.

En cuanto al tema de los mecanismos de participación colectiva, estos han sido un poco difíciles de aplicarlos, ya que por un lado, estos son desconocidos por parte de la población que muchas veces no tiene la suficiente formación política para actuar de manera formal, además se tiene conocimiento de que los mecanismos formales de participación son de difícil aplicación legal y formal y por la falta de consenso de la mayoría para que estos puedan ser funcionales de lo contrario no sirven, es difícil llenar los requisitos que las autoridades exigen para la aplicación de los mismos. Por eso desde las comunidades a nivel local y comunitario han aparecido distintas iniciativas que en un proceso largo y tedioso, han avanzado poco a poco en una participación social efectiva.

Finalmente es necesario mencionar el carácter neoliberal de la Constitución de 1991, ya que a pesar de que allí confluyeron distintas fuerzas, simplemente fue una pantalla para que a su interior se tejieran otro tipo de intereses totalmente particulares y de esta manera reforzar lo que se había venido construyendo tiempo atrás. Su terrible influencia se hace presente en la actualidad, que con un poco de reformismo, 

Colombia se ha convertido en el sitio indicado para el apogeo de la inversión económica extranjera, que no ha traído ninguna ventaja a los colombianos y que por el contrario a desfavorecido mucho por la falta de oportunidades que se supone traerían al país, por la extracción de recursos tan alta que perjudica la biodiversidad que posee el país y por la evasión y elusión fiscal que esta representa con las exenciones fiscales.  




[1] Leal Buitrago Francisco. El estado colombiano. ¿crisis de modernización o modernización incompleta?
[2] Leal Buitrago Francisco. El estado colombiano. ¿crisis de modernización o modernización incompleta?
[3] Leal Buitrago Francisco. Ibíd.
[4] Leal Buitrago Francisco. Ibíd.

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