"Francisco Leal ha dedicado 40 años al estudio de la realidad colombiana, es uno de los analistas más reconocidos del país, sus aportes son esenciales para entender la convulsionada historia política de Colombia, ha dejado plasmada su trayectoria investigativa en más de 50 publicaciones, entre artículos y libros, varios de ellos premiados. Sus lúcidos aportes son el fruto de una mirada construida desde la experiencia. En el texto “El estado colombiano ¿Crisis de modernización o modernización incompleta?” Plantea las condiciones de estabilidad política y económica que convivieron siempre con una marcada violencia, característica que se ha mantenido con el avance del siglo XX."
El
texto de Leal hace referencia a la formación y consolidación del Estado
capitalista, en medio del régimen frentenacionalista, que además impulso el
monopolio del partido liberal y conservador en el poder. También el texto hace
un recorrido desde mediados del siglo XX con el Frente Nacional y el prolongado
acuerdo entre los dos partidos. A la vez , identifica los obstáculos de la
participación política, lo que fue determinante para el posterior
debilitamiento del Estado. Además de los fenómenos emergentes luego de
culminado el Frente Nacional en donde el narcotráfico y el clientelismo
marcaron la situación política del momento hasta 1990.
La hipótesis
que autor quiere mostrar en el contexto de la formación de Estado
capitalista en Colombia, con su modernización y su crisis es: se plantea la
subordinación estructural y de largo plazo del desarrollo político, con
respecto al económico, con racionalidades distintas pero complementarias, los
sistemas político y económico dominantes han mantenido su estabilidad, en deterioro
del avance de las formas económicas subsidiarias y de la estabilidad de las
expresiones políticas subordinadas, además el Estado ha sostenido una tendencia
antintervencionista, tanto en lo económico como en lo político. Pero ha
habido una activa intervención estatal cuando se pone en peligro la estabilidad
del sistema económico y político, o la de los privilegios estamentales, con el
tema del clientelismo y el apoyo estatal a los oligopolios en la crisis
financiera, todo esto en paralelo al bloqueo de la participación y posterior multiplicación
de la violencia que ha sido el resultado más visible del proceso de
modernización[1].
En el siglo
XX, la modernización en Colombia fue llevada de la mano con el auge de la
economía, ya que los grupos dominantes económicamente han sido los forjadores
de esta, para que esté a favor de su beneficio, en este orden de ideas, se hace
indiscutible con distintos hechos importantes, como los crecientes ingresos
cafeteros por el aumento de los precios del café en el mercado internacional,
la indemnización norteamericana por la venta del canal de Panamá y el aumento
de los empréstitos en la época de los veinte, todo esto conforma "un clima
de modernización", en favor de los sectores más poderosos.
Sin embargo en
momentos de desestabilización política y económica se buscaron soluciones favorables
para las partes que se veían en peligro de ser afectadas y por otro lado, también hubo decisiones que desde el gobierno afectaban dicha armonía que
necesitaban ser cambiadas totalmente, para luego ser adecuados al beneficio de
las clases dominantes económicamente. Estos son los argumentos que a
continuación serán desarrollados con cada uno de los escenarios que se dieron
en Colombia durante la presión bipartidista y el provecho de las clases
económicas.
Estos hechos
se materializaron en la presidencia de López Pumarejo que en búsqueda de una
igualdad social para los más desfavorecidos, por medio de reformas que se
dieron en la llamada “Revolución En Marcha” en la cual una de las condiciones fue la
obligación para los grandes terratenientes a convertir el campo en una gran
empresa capitalista cuya productividad pudiera suplir las necesidades de
materias primas de la industria y a la vez colaborar en el progreso de los
desprotegidos por el monopolio de las tierras en aras de cumplir con la función
social de la propiedad. Todo esto amenazaba la estabilidad y los intereses
económicos de la sociedad capitalista y termino fracasando ante la reacción de
los sectores que mucho tenían que perder con estas transformaciones.
Un cambio
institucional fue lo que se buscaba con el establecimiento del Frente Nacional, ya que para los ojos de la población el cambio era para que el Estado estuviera
en la capacidad de responder a las demandas de una sociedad en proceso de
modernización, sin embargo siempre estuvo marcada por el privilegio de las
clases dominantes y la falta de regulación para las mismas.
Otro punto importante
para resaltar la supremacía del poder económico y político fue cuando se vieron
amenazados por la ANAPO que en las elecciones de los 70’s obtuvieron una gran
votación y esto significaba un posible desplazamiento del bipartidismo, con
esto se tomaron medidas para una “estabilización política y mantenimiento en el
poder de la misma, como la profesionalización de la clase política y el
clientelismo que fueron barreras utilizadas para crecer dentro de la
administración y encerrarse en sí misma para perpetuarse[2],
de otra parte durante el Frente Nacional se manifestó la fortaleza del Estado
con el crecimiento de la burocracia y sus recursos, pero esta fue irrumpida por
la violencia que cada vez veía tomando más fuerza, poniendo en peligro toda
estabilización mantenida desde el poder.
Por la
dificultad de obtener un espacio estable de participación política y social, la
vía guerrillera constituyo en la forma de acceder a la participación
política negada por el sistema. Todo esto se debió a primero la debilidad del Estado que se derivo de su incapacidad para generar mecanismos y fuerzas de
consenso y segundo por la resistencia de un sistema político a ampliar la
representación y la participación política que con frecuencia atacaba represivamente,
alimentando la violencia con el uso de las instituciones militares. Sin embargo, los que seguían tomando cada vez más fuerza fueron las clases económicas. “A la
economía le va bien al país le va mal”[3],
demuestra una fuerte tendencia hacia un crecimiento económico y un declive
social.
Sin duda continuaba
la violencia desde las bases, abogaban por encontrar beneficios para sus
necesidades, esto demuestra la acentuada desigualdad que se vivía en el país,
las clases sociales, protestaban y amenazaban con paros de no ser escuchadas,
sin embargo siempre quedo en evidencia la manipulación de la población que con
el Estado de sitio, se quería aplacar estos focos de agitación. De otro lado, en
la presidencia de Betancur, se busco experimentar con la paz, pero esto termino
con el bajo interés de la clase política que “le saco el cuerpo a la
responsabilidad de asumir los problemas de la agitada sociedad, con excepción
de los que tuvieran que ver con los beneficios clientelistas”[4]
Lo anterior
constituye la falta de intervencionismo estatal en asuntos que no afectaran sus
intereses políticos y económicos, ya que su intervención solo se dirige para salvaguardar a los gremios económicos de las crisis. Por último, con la convocación a Asamblea Constituyente se pensó una
nueva constitución en la cual influirían distintas fuerzas políticas del país,
sin embargo, esta tuvo una seria de contratiempos, ya que un encuentro de este
tipo nunca antes se había dado y los que tenían ventaja, la utilizaron para
manipular lo que se pensaba era una nueva etapa en el país, ya que se sostiene
que fue improvisada. “sobre esta base, comenzó un atropellado proceso de
conformación institucional de fuerzas”.
El énfasis de Leal Buitrago demuestra la primacía y el posicionamiento de
los gremios económicos a partir de "la danza de los millones", tomaron fuerza y
se mantuvieron en el poder con su vasta influencia, aprovechando la debilidad
del Estado que debía mantener un control social en beneficio de los gremios. Finalmente la clase política controlaban la agitación social con la violencia
militar, para no ahondar en más esfuerzos, ya que estos eran exclusivos para la
estabilización de las crisis económicas, esto fue en términos generales la cimentación
de un estado capitalista, que la única
concepción sobre lo público era construida desde lo económico.
Por otro lado, todos
los problemas que se dejaron de solucionar, como la reforma agraria y el
conflicto guerrillero todavía continúan inconclusos, acentuando aun más el caos
social y la desigualdad, ya que los grandes latifundistas cada vez son menos, pero con mayor cantidad de tierras y con la falta de reforma agraria, esto ha
ocasionado la ausencia de oportunidades en el campo y el posterior desplazamiento
a las zonas urbanas donde las oportunidades laborares continúan escaseando,
generando un problema cíclico que desde los altos mandos del país no se ha
querido solucionar por temor de que lo social tome impulso fuerzas capaces de
derrocarlos.
En cuanto al
tema de los mecanismos de participación colectiva, estos han sido un poco
difíciles de aplicarlos, ya que por un lado, estos son desconocidos por parte de
la población que muchas veces no tiene la suficiente formación política para
actuar de manera formal, además se tiene conocimiento de que los mecanismos
formales de participación son de difícil aplicación legal y formal y por la falta de consenso de la mayoría para
que estos puedan ser funcionales de lo contrario no sirven, es difícil llenar
los requisitos que las autoridades exigen para la aplicación de los mismos. Por
eso desde las comunidades a nivel local y comunitario han aparecido distintas
iniciativas que en un proceso largo y tedioso, han avanzado poco a poco en una
participación social efectiva.
Finalmente es
necesario mencionar el carácter neoliberal de la Constitución de 1991, ya que a
pesar de que allí confluyeron distintas fuerzas, simplemente fue una pantalla
para que a su interior se tejieran otro tipo de intereses totalmente
particulares y de esta manera reforzar lo que se había venido construyendo
tiempo atrás. Su terrible influencia se hace presente en la actualidad, que con
un poco de reformismo,
Colombia se ha convertido en el sitio indicado para el apogeo de la inversión económica extranjera, que no ha traído ninguna ventaja a los colombianos y que por el contrario a desfavorecido mucho por la falta de oportunidades que se supone traerían al país, por la extracción de recursos tan alta que perjudica la biodiversidad que posee el país y por la evasión y elusión fiscal que esta representa con las exenciones fiscales.
Colombia se ha convertido en el sitio indicado para el apogeo de la inversión económica extranjera, que no ha traído ninguna ventaja a los colombianos y que por el contrario a desfavorecido mucho por la falta de oportunidades que se supone traerían al país, por la extracción de recursos tan alta que perjudica la biodiversidad que posee el país y por la evasión y elusión fiscal que esta representa con las exenciones fiscales.
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